martes, 31 de mayo de 2011

Mi confrontación con la docencia.



Módulo 1: Práctica Docente y Reforma Integral de la Educación Media Superior

Nombre del estudiante: Josefina García Quevedo

CURP: GAQJ590207MDFRVS01

Institución en la que labora: Colegio de Bachilleres

Entidad Federativa: Distrito Federal

Correo Institucional: acd35912@g.upn.mx






                                                                                                                
“Mi Confrontación con la docencia”

La presente reflexión gira en torno al acto docente y pretende establecer un                  intercambio de ideas, experiencias y confrontaciones con los compañeros y compañeras del grupo 116.
Soy psicóloga de formación egresada de la U.A.M. Xochimilco,  aprendizaje fundamentado en el sistema modular, lo más importante que obtuve a lo largo del camino en la universidad  fue ubicar la enseñanza como práctica de la libertad.
En este sentido, la información obtenida en la carrera más mi actividad como psicóloga clínica  me han dado las herramientas para intervenir en  grupos, escuchar a los adolescentes, escuchar a los padres de familia, es decir, no tengo problemas con la identidad de mi profesión y la docencia ya que ambas actividades se  complementan
Inicié mi actividad docente hace 25 años en el Colegio de Bachilleres como orientadora escolar, mi función la realizo en tres áreas: la escolar, la vocacional, y la psicosocial.
En el área escolar, intervengo en los talleres, Habilidades del pensamiento, Habilidades para la vida y Toma de decisiones  cuyo objetivo principal es promover habilidades y competencias necesarias para la vida, los estudios superiores y el trabajo para que los estudiantes las apliquen en su proceso de enseñanza-aprendizaje. La modalidad de los talleres  es optativa y su aplicación es con grupos de primer a tercer semestre.
Por otro lado, también trabajo en una Universidad particular, ejerciendo la docencia en las asignaturas del área clínica, como Psicopatología, Teoría General de la Neurosis, Teoría General de la Psicosis y Depresión- Adicciones.
Interactúo con diferentes poblaciones por ello me atrevo a señalar que sé el  reto que implica ser profesora, educar en la época de la incertidumbre, con jóvenes que demandan otro tipo de intervención, de estrategias, de manejo de tecnología.
Situación que me plantea en éste momento mover mis esquemas respecto a mi ejercicio docente.
A lo largo de mi trayectoria docente he contemplado que la imagen del profesor está vinculada con la autoestima, el amor a sí mismo, y la mirada hacia los otros.
Durante la docencia  ponemos en juego aspectos importantes de la imagen como: el prestigio profesional, la capacidad de conocimiento, de dominio y organización del grupo, y de motivación hacia el tema.
En la actividad docente considero que se ponen en juego una serie de subjetividades, entre los actores principales, en el caso del profesor es común  encontrar de manera  inconsciente en los otros lo que quiso ser y no logró, puede confundirse y responder desde sus propios ideales, demandar el compromiso y aprendizaje de los alumnos a partir de sus deseos, dando prioridad a sus necesidades internas en detrimento de los intereses y valores del que aprende.
Por parte de los estudiantes, proyectan en el docente imágenes de su propia historia, las actitudes conscientes del docente, pueden despertar en los alumnos diversas pasiones, amores, odios, rivalidades, así como evocar escenas previas de las relaciones parentales, que matizan las conductas del que aprende tanto hacia el conocimiento, como hacia el maestro.
Las demandas que provocan esos diferentes matices en el maestro, en ocasiones lo hacen presa de conflictos internos, que lo desvían de su rol, y función dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje.
Pero si conserva la neutralidad que requiere logrará compensar las carencias afectivas, con una mirada de reconocimiento, con una palabra de aceptación, con un señalamiento de contención, podrá dar un sentido humano al trabajo, controlando cargas emotivas que están presentes en el proceso.
Coincido con  Esteve J. (2003), cuando señala que “desde  hace tiempo descubrí que el objetivo de ser maestro de humanidad, lo único que de verdad importa es ayudarles a comprenderse a sí mismos y a entender el mundo que les rodea. Para ello, no hay otro camino que rescatar, en cada una de nuestras lecciones, el valor humano del conocimiento.”
¿Por qué lo menciono? El avance acelerado de la ciencia y la tecnología, especialmente la informática y las telecomunicaciones, junto con problemas económicos y culturales que se agrupan bajo el fenómeno de la globalización, ha modificado las circunstancias sociales a tal punto que hoy nos encontramos en una situación  de riesgo permanente.
Los riesgos a los que nos enfrentamos como sociedad son patentes: la destrucción del medio ambiente, el vaivén de la bolsa de valores, el contagio de nuevas enfermedades, la inseguridad y la escasez laboral, la violencia en todos sus niveles, la deuda externa y por lo tanto la dependencia tecnológica, la crisis de valores, por mencionar algunos.
Esto me lleva a las preguntas: ¿Qué es lo que realmente se ha transformado? ¿Cómo docente que puedo modificar, cómo puedo incidir en revertir la problemática planteada?
Por esta razón es importante contemplar la visión que ha tenido el sistema educativo el cual define al aula como el lugar donde reside el poder del docente, en este sentido el profesor ha sido formado para enseñar lo que sabe y exigir al alumno que  muestre  lo que ha aprendido.
Lo anterior nos muestra claramente lo que podríamos definir como una clase tradicional o dictatorial, en la cual el centro del saber reside en el profesor, aspecto que desde el enfoque por competencias no es el más pertinente dentro del proceso de aprendizaje, ya que bajo esta visión el docente mediante una serie de estrategias, una planeación, y un conocimiento claro de lo que pretende que sus alumnos logren, pasa a ser un intermediario, un facilitador entre el aprendizaje y los alumnos; es decir, el docente coordina el aprendizaje.
Estoy consciente de que lo anterior, teóricamente se escucha bien, sin embargo, muchos de los docentes sabemos que existen infinidad de obstáculos y retos que el profesor debe enfrentar a diario, en este sentido considero que mi principal reto es revertir la teoría en una práctica que se traduzca en un aprendizaje efectivo y significativo entre mis alumnos.
Concluyo esta reflexión citando a Esteve, cuando menciona lo siguiente: A mí me queda el desafío del saber y la pasión por comunicarlo.


















Bibliografía: Esteve José M, (2003) La aventura de ser maestro, Ponencia presentada en la Jornadas de Centros Educativos de Navarra. Universidad de Málaga. 

2 comentarios:

  1. Josefina, crees que se pueda utilizar la tecnología para evitar el deterioro que mencionas en tu escrito?, ¿cómo?

    ¡FELICIDADES, BUEN BLOG!

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  2. Si de hecho estoy en el proceso a través del uso de estos recursos como el blog y la WebQuest que pueden modificar la adquisición del conocimiento.
    Cómo? incorporando estos recursos en mi secuencia didáctica.
    Saludos

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